sábado, 11 de marzo de 2017

De viajes, Múnich

Múnich, o como se escribe en alemán, München, es la capital del estado federal alemán de Baviera y cuenta con un millón y medio de habitantes aproximadamente.

Anteriormente ya había estado Alemania, más concretamente en Berlín y tengo que decir que creo que es la capital de país más fea que he visto hasta el momento, muy gris y con una arquitectura bastente pobre, aunque claro, hay que entender que en la II Guerra Mundial la arrasaron por completo. Por lo que para este viaje estaba indeciso entre Colonia, Hamburgo o Múnich, ganando finalmente la ciudad mundialmente famosa por su Oktoberfest.

Codillo con chucrut y una pasta de patata

Aunque a priori la fecha del viaje no era precisamente la mejor por la climatología, nos ha hecho un tiempo estupendo, 6ºC~16ºC y a ratos con sol. Posiblemente la mejor época sea en mayo y septiembre, ya que paradójicamente los tres meses de verano son muy lluviosos.

Para llegar hay varias compañías aereas que vuelan desde España, nosotros elegimos AirEuropa desde Madrid por 130€ i/v pax. El coche lo dejamos en Aeropark, un parking cercano a Barajas con transfer incluido por 6€ cada 24h.

Una vez en el aeropuerto de Múnich, la mejor forma de llegar al centro es cogiendo una de las dos líneas de cercanías que paran allí, la S1 que hace el trayecto por el lado oeste de la ciudad y la S8 que lo hace por el este. Ambas paran en la estación central de Múnich (Hauptbahnhof) y tardan unos 35 minutos.

Tendréis que comprar obligatoriamente un Airport City Day Ticket que os servirá para toda la red de transporte durante ese día y hasta las 06:00 del siguiente, tiene un precio de 12,80€ el individual y 23,90€ el de grupo para hasta 5 personas, por lo que si vais dos, ya os merece la pena. Nosotros como estuvimos 3 días, compranos uno de estos billetes cuando llegamos y otro el tercer día, el segundo compramos uno solo válido para la zona centro por 12,60€ (este también de grupo).

No hay tornos de acceso, por lo que comprobar si vuestro ticket debéis de cancelarlo en las máquinas antes de entrar, tienen unas flechitas y el tamaño justo para entrar en la ranura, donde se estampará el día y la fecha. También indicaros que los viernes, sábados y vísperas de festivos, el transporte público funciona 24h. Aquí podéis consultar el resto de las billetes y tarifas disponibles.


Centro de la ciudad


Vistas desde la torre de Peterskirche

Como en casi todas las antiguas ciudades europeas, lo mejor es que os perdáis callejeando por centro, sobretodo por los dos ejes transversales peatonales que lo cruzan, Weinstraße y Kaufingerstraße. En la confluencia de ambas está Marienplatz, donde todos los días a las 11 y a las 12 de la mañana podreís disfrutar del carillón de la torre del ayuntamiento.

A la espalda tenéis Marienhof, una plaza con una explanada de hierba donde si os hace bueno y quereis ahorrar un poco, podréis hacer picnic comprando comida y bebida en alguna de las tiendas de los alrededores.

Marieburger y una radler por 7,75€ de Vinzenzmur

Otros puntos interesantes son las 3 puertas de la ciudad, Sendlinger Tor, Isartor y Karlstor. La ascensión a la torre de la iglesia de Peterskirche (3€). Viktualienmarkt, un mercado diario donde poder ver y comprar productos típicos o la iglesia de Asamkirche con su decoración rococó.


La Residencia y el Englischen Garten

La Residencia fue la morada de los monarcas bávaros durante seis siglos, y es un palacio enorme, la propia audioguia incica que si queréis escuchar todas las indicaciones tardareis cinco horas y media en recorrerlo. El acceso es por la Max-Joseph-Platz y si compráis la entrada combinada para la residencia, el tesoro y el teatro (13€), la entrada a este último está aquí. Os lo comento, porque estos alemanes son parcos en indicaciones en las atracciones turísticas, y las pocas que hay están en alemán.

Una de los salones de la residencia

Junto a la residencia está el Hofgarten y un poco más al norte empieza el Englischer Garten (jardín inglés), uno de los parques urbanos más grandes del mundo, con un lago bastante bonito y un biergarten junto a la Chinesischer Turm. Los biergarten, son algo muy típico de esta región y consisten en espacios rodeados de árboles con mesas alargadas de madera, donde cada uno puede llevar su comida, pero la cerveza debe ser adquirida allí. Este en concreto es bastante grande y cuenta con varias casetas donde comprar comida. Por cierto, con cada jarra os dan una ficha, para que al terminar devolváis ambas en la caseta donde las limpian a cambio de un reembolso.

 Biergarten en el Englischer Garten

Cerveza

Múnich es sinónimo de cerveza y su Oktoberfest, que comienza el primer sábado después del 15 de septiembre, se encarga cada año de recordarlo.

Muy cerca de aquí, se promulgó la conocida como "Ley de la pureza" en 1516, una de las primeras normas regulatorias de un alimento en el mundo y que indicaba que la cerveza solo podía ser elaborada con tres ingredientes, agua, cebada y lúpulo.

La ciudad está repleta de cervecerías, algunas de ellas de proporciones épicas, donde poder disfrutar de una jarra de litro de cerveza (no es raro que no tengan más pequeñas). Otros datos a tener en cuenta, muchas veces solo disponen de la cerveza de su marca, por lo que no pidas otra. También debes entender que las mesas se comparten, por lo que no te extrañe que si no hay mucho sitio estarás codo con codo con tu vecino.

Música y buen ambiente en Hofbräuhaus

Además de cerveza, podrás degustar las típicas salchichas blancas de baviera (Weißwurst) acompañadas de una mostaza dulce que a mi me pirra, brezels o algo más contundente como un codillo (schweinshaxe) con chucrut (sauerkraut).

No podéis dejar de visitar Hofbräuhaus, una cervecería cuyo origen data del 1589, aunque como nos recuerdan sus posavasos, la cerveza ya la elaboraban los frailes desde 1328. El edificio actual, con capacidad para 3.000 comensales, es relativamente moderno ya que en la II Guerra Mundial el original quedó destruido.


Olympiapark y BMW

En 1972 se celebró en Múnich los XX Juegos olímpicos, que trágicamente son recordados por los asesinatos en la delegación israelí. Está un poco retirado del centro, pero en 15 minutos en metro se llega, podéis bajaros en la Olympiazentrum de la línea U8.

Vistas del estadio olímpico desde la torre

Todo el complejo está rodeado de un parque (alguna que yo me se dice que triste y gris), pero es invierno, que le vamos a hacer. La torre de comunicaciones, que se puede ver desde todos sitios, tiene un restaurante en la cima y podéis subir a contemplar las vistas a 190 metros de altura por 7€.

Concesionario BMW

Junto al Olympiapark se ubica el complejo de BMW que está compuesto por la fábrica, el museo y el BMW Welt. Esto último es un concesionario, pero es casi como un centro comercial abierto hasta las 12 de la noche, con cafetería, restaurante y zona de juegos. En el sótano, junto a los aseos, hay unas taquillas gratuitas, os recomiendo que las uséis para dejar el abrigo y demás para que no te molesten cuando te subas a los cochazos y a las motos de exposición. El museo se encuentra en un edificio cercano y cuesta 10€. Si queréis ver todo el proceso de fabricación de un coche, por 9€ podréis hacer un recorrido de 2,5h por la fábrica.


Palacio de Nymphenburg

En alemán Schloss Nymphenburg, se sitúa a las afueras de la ciudad y podéis llegar en unos 15 minutos cogiendo la línea 17 de tranvía. La edificación y el estilo de los jardines recuerdan bastante al de Versalles.

Uno de los canales del parque

En invierno es un poco triste porque todos los árboles son de hoja caduca, no hay setos y las fuentes y estatuas están tapadas con coberturas de madera para resguardarlas del frío. Aun así, merece la pena un paseo.

El palacio por dentro, en comparación con la Residencia, es bastante más pequeño y puede verse en media hora, la entrada son 6€ y 8,50€ la conjunta con el museo de porcelana, el acceso a los jardines es gratuito.


Un par de cosas que se nos quedaron en el tintero fueron el Deutsches Museum que tiene una gran colección de ciencia y tecnología y Müller´sches Volksbad, unas piscinas y baños de estilo clásico... otra vez será.


 
P.D: para este viaje he usado por primera vez unas tarjetas móviles que compré hace unos meses, son de la empresas Freedompop y te dan 200 megas de datos, whatsapp ilimitado,  100 minutos de llamadas (por voz IP) y 300 SMS, de forma totalmente gratis y con roaming en 25 países, genial no?

Me quedaba algunas veces sin cobertura, pero en general cumplió más que de sobra su función de tener datos en el extranjero.

Ahora mismo tienen promoción por lo que lo único que pagas es la SIM 3€ y te la envían gratis, si queréis una, decídmelo y os doy un referer para que nos den más datos a los dos.