El germen original de este proyecto se remonta a hace más de 10 años. Fue en la Feria de Albacete, cuando me encontré en el recinto ferial inmerso en un mar de latas de cervezas tiradas en el suelo, mientras intentaba moverme entre la multitud a otro sitio donde cenar. Me di cuenta del absoluto desperdicio de materiales, como el aluminio, que son de usar y tirar en cantidades de decenas de miles durante los 10 días de feria. Un material muy sencillo de reciclar, pero que para obtenerlo inicialmente es necesario una ingente cantidad de energía, además de que se degrada el entorno natural una barbaridad. Fue entonces cuando investigué cuanto valía el aluminio, ya que no entendía como todo esas latas se tiraban a la basura directamente. Tras un poco de búsqueda, obtuve la respuesta, el kilo de aluminio de las latas en una chatarrería se paga a poco más de 0,50€/kg y para obtener un kilo hacen falta unas 70. Vamos que, evidentemente, apenas hay negocio a pequeña escala y por eso se tiran a...
Un sitio donde poner las cosas que se me pasan por la cabeza para que no se me olviden.